lunes, 28 de octubre de 2013

LO ETERNO...

Es una cruz como otra cualquiera, una manera de ser, un modo de pensar.

Da igual los palos o reveses que te haya dado la vida, da igual los tropiezos, poco importan, da igual todo.
Yo siempre voy a estar ahí para quitarle hierro al asunto,  siempre voy a estar  dispuesta a olvidar,  siempre rauda a inventar excepciones, siempre presta para partir de cero.

Una cruz, lo dicho.

Yo creo en el amor por encima de todas las cosas. El amor de verdad, el de Up, el del Diario de Noah, el de toda la vida.


Lo que no soy capaz de entender, es por qué creo en ello.. No tengo ninguna razón a favor para pensar así, la vida no me ha demostrado que debo pensar así,  no tengo argumentos objetivos para ser un ñoña al uso. Y lo soy, vaya si lo soy. Me encanta la retórica de los enamorados, me gusta creer en lo imposible, soñar con la magia perenne o apostar a ciegas por el príncipe que me rescatará para siempre y con el que seré feliz por los siglos de los siglos.

Veis como soy una ñoña?
Eso sí, no se me nota nada de nada, al menos por fuera.

Tengo una tendencia horrible a pensar en lo eterno, como si no tuviera bastante con el día a día y necesito imaginar que lo que emprendo en cuestiones amatorias es para siempre. Me siento así más segura y más feliz.
No sería mejor pensar en etapas? No sería más práctico?

A lo mejor es que soy una romántica empedernida. Seguro que es eso, porque siempre quise ir de picnic con una cesa de mimbre y un mantel de cuadros, porque siempre quise mirar las estrellas tapada con una manta, porque siempre creí en velas, príncipes, pétalos y luces de luna.
Si eso no es ser romántica, venga dios y lo vea.

Cuánto tiempo tiene que pasar para que algo sea para siempre?
Cúando tienes la certeza de que tu amor es para toda la vida?
Cuándo el tiempo se pone de tu parte?

Quiero un libro que explique todo esto. Quiero un manual.Quiero encontrar respuestas. Quiero certezas. Quiero dejarlo todo atado y bien atado, igual que cuando estudiaba mucho en el colegio, era más que probable que sacara buenas notas, no había fallo, muy difícil el error.

Quiero que la vida sea así. A más esfuerzo y más convencimiento, mejores resultados. A más empeño, mejor suerte.

A quién se puede reclamar esto?
Quién pone las normas?
Quién tiene la clave de lo eterno?











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